Pedidos QR

Cada mesa puede pedir y pagar sola.

Mesero convierte la carta digital en un canal operativo real: QR por mesa, pedido desde móvil, pago sin app y envío directo al TPV y a la cocina. No es un extra aislado. Es una extensión de la misma operativa.

Sin appQR por mesaPago móvilAlérgenosIdiomas
Mesa 12
4 tapsDe escanear a pagar
0 appTodo corre en navegador
1 flujoTPV y cocina conectados
Carta

Fotos, alérgenos y modificadores.

Pago

Cobro desde el móvil del cliente.

Promos

Campañas y códigos sin salir del flujo.

Tema QR

Control visual por marca y mesa.

Cómo funciona

El cliente escanea, pide, y la comanda entra como cualquier otra.

El pedido por QR usa el mismo motor que el pedido online, en su modalidad «En mesa». Para tu cocina no hay diferencia entre una comanda de camarero y una que llega del móvil del cliente.

1. Escanea el QR de su mesa

Los códigos se generan e imprimen desde el plano de sala, uno por mesa. El cliente abre la carta en su navegador sin instalar nada.

2. Ve tu carta, en su idioma

Solo aparecen los platos que tengas activados para QR, con fotos, alérgenos, modificadores y traducciones. La carta del QR y la del TPV son la misma: cambias un precio una vez.

3. Añade al carrito y envía

Con sus modificadores y notas, igual que haría un camarero. Tú decides si se paga en el momento o al final del servicio.

4. Entra en cocina y en el TPV

La comanda aparece en la pantalla de cocina y en la cuenta de la mesa en el TPV, con su zona y su curso, exactamente como una comanda de sala.

5. Sigue su pedido en vivo

El cliente ve el estado avanzar —enviado, preparando, listo, servido— desde su propio móvil, así que deja de buscar al camarero con la mirada para preguntar.

Y la cuenta

Si no cobras por adelantado, la mesa se cierra como siempre desde el TPV, con las cuatro formas de dividir cuenta y el ticket con el QR de VeriFactu.

Tu marca, no la nuestra

La carta digital tiene que parecer tuya.

Desde Admin → Tema QR se configura todo lo que ve el cliente al escanear: el menú, la web de pedidos, la página de estado y el QR de buffet.

Personalización

  • Logo propio, con cabecera en modo solo texto, solo logo o ambos.
  • Colores de marca para botones, enlaces y cabecera: acento, secundario, fondo y texto.
  • Once temas predefinidos —classic, sand, coast, slate, sage, ember, graphite, lavender, rose, mist y cream— si prefieres no elegir colores a mano.

La carta

  • Fotos, descripciones y alérgenos por plato.
  • Traducciones del menú para clientela internacional.
  • Control por plato de qué aparece en el QR y qué no: la carta de sala y la del QR no tienen por qué ser idénticas.
  • Modificadores y extras con su precio, igual que en el TPV.
Precio

Desde el plan Starter, sin comisión por pedido.

Esta es la diferencia práctica frente a los agregadores: aquí no hay un porcentaje por cada ticket que pasa por el QR.

Qué plan necesitas

  • Starter — 39 €/mes (29 € con pago anual): incluye el pedido por QR en mesa.
  • Pro — 79 €/mes (59 € anual): añade recogida y entrega a domicilio, reservas y modo buffet.
  • Cadena — 149 €/mes (119 € anual): multi-local con visibilidad central.
  • El plan Barra, de 19 €/mes, cubre TPV y VeriFactu para un solo operador.

Ver el detalle de los planes →

Lo que no pagas

  • Comisión por pedido o por comensal.
  • Coste por código QR o por mesa.
  • Un módulo aparte de carta digital.
  • VeriFactu: incluido en los cuatro planes.
Dónde rinde de verdad

El QR no vale igual en todas las salas.

Conviene ser concreto: hay formatos donde el pedido por QR cambia el servicio y otros donde solo añade una pantalla más. Esto es lo que vemos.

Terrazas y barras grandes

Es el caso más claro. La distancia entre la mesa de terraza y la barra es exactamente el tiempo que se pierde, y es donde la segunda consumición no se pide porque nadie pasa. El QR recupera esas rondas sin contratar a nadie más.

Buffet libre y sushi ilimitado

Aquí el QR es prácticamente obligatorio: el cliente pide ronda tras ronda desde la mesa, con tope por persona y control de platos premium, y la cocina recibe cada ronda separada. Es el modo buffet (AYCE).

Fast casual y mostrador

Si la cola en caja es el cuello de botella, el QR reparte la toma de pedido entre todos los clientes a la vez. El pedido online y el kiosco de autopedido resuelven la misma tensión por otras vías.

Restaurante de mesa clásico

Aquí conviene usarlo como apoyo, no como sustituto: carta consultable con fotos y alérgenos, y pedido por QR solo para bebidas o segundas rondas. La toma de la comanda principal sigue siendo del camarero.

Eventos y catering

Picos cortos con mucha gente a la vez y personal de refuerzo poco formado. El QR evita tener que enseñar el TPV a alguien que trabaja una sola noche.

Dónde encaja peor

Menú degustación, alta cocina y locales donde la explicación del plato es parte del producto. Ahí la carta digital sirve para alérgenos e idiomas, pero el pedido lo sigue tomando quien sabe contarlo.

Preguntas frecuentes

Dudas habituales antes de poner QR en las mesas.

¿El cliente tiene que instalar una app?
No. El QR abre la carta en el navegador del móvil, como cualquier página web. No hay descarga, ni registro, ni cuenta que crear: escanea y pide.
¿Puedo obligar a pagar por adelantado?
Tú decides. Puedes exigir el pago al enviar el pedido —útil en terraza, barra o eventos con mucha rotación— o dejar que pidan por QR y cobrar al final desde el TPV como en cualquier mesa.
¿Sustituye al camarero?
No es su función. Quita el viaje a barra para apuntar la comanda y la espera para pedir la segunda ronda, que es donde se pierde ticket medio. El camarero sigue atendiendo, recomendando y cerrando la cuenta.
¿Y si un cliente pide algo que ya no queda?
Los platos marcados como agotados desde el control de stock del KDS dejan de aparecer en la carta del QR, así que no se puede pedir lo que no hay. La misma acción se refleja en el TPV.
¿Puedo tener una carta distinta en el QR que en sala?
Sí. Cada plato tiene un control de si aparece o no en el QR, de modo que puedes ocultar en la carta digital lo que solo quieres vender de palabra, o publicar una carta reducida de terraza.
¿En cuántos idiomas ve la carta el cliente?
Los que traduzcas desde Admin → Traducciones del menú. Para buffet libre la pantalla del cliente está disponible en español, inglés, catalán, japonés y chino, que es lo que pide una clientela turística.
Siguiente paso

Pon un QR en una mesa y míralo funcionar.

90 días gratis, sin tarjeta. Genera los códigos desde el plano de sala, activa cuatro platos y pruébalo con una mesa real antes de imprimir nada.

0 %ComisiónSin porcentaje por pedido.
Sin appPara el clienteSe abre en el navegador.
11Temas de marcaMás tus colores y tu logo.
Una cartaUn solo sitioQR y TPV comparten catálogo.