Zonas por puesto
Cada categoría de la carta manda sus platos a la zona que le asignes: Cocina, Barra, Mostrador… o Todos para verlo junto. La bebida no aparece entre los segundos.
El KDS de Mesero sustituye tickets en papel por una vista viva: pedidos, cursos, modificadores, estados y tiempos conectados con TPV, QR y online. Menos gritos, menos papel y menos pérdida de contexto.
Mods, notas y canal de origen.
Secuencia real de servicio.
Alertas por espera y prioridad.
Listo para barra o pase.
El KDS (Kitchen Display System) recibe las comandas en tiempo real. El cocinero marca los platos según los saca y la sala ve el progreso al instante, sin ir a preguntar.
Cada categoría de la carta manda sus platos a la zona que le asignes: Cocina, Barra, Mostrador… o Todos para verlo junto. La bebida no aparece entre los segundos.
Si las usas, el filtro de estación acota todavía más —plancha, freidora, frío— de modo que cada puesto ve solo lo suyo y no lee la comanda entera buscando su plato.
Nuevo (acaba de llegar), Preparando, Listo (esperando al runner) y Servido, cada uno con su color. El plato sale de la vista cuando se entrega.
Los cursos mantienen la secuencia real del servicio en lugar de sacarlo todo a la vez, y los tiempos por comanda avisan de la mesa que lleva demasiado esperando.
Desde el control de stock del KDS se marca un producto como agotado y desaparece a la vez del TPV y de la carta por QR. Se deja de vender lo que no hay en el momento en que se acaba.
Sala, QR, canal propio, kiosco y agregadores entran a la misma pantalla. La cocina no tiene que mirar tres tablets distintas.
Una pantalla de cocina no puede pedir contraseña cada mañana con las manos llenas. Por eso el dispositivo se autoriza una vez y queda listo.
La auditoría de cocina es el historial de las acciones reversibles del KDS. No es una herramienta de operación, es la que consultas cuando hay una incidencia.
Registra los platos que se marcaron listos y luego se revirtieron, que es la señal habitual de un bump por error en plena hora punta.
Cuándo se avanzó o se retrocedió el estado de una comanda completa, y quién lo hizo.
Qué productos se marcaron sin stock y en qué momento, para reconstruir por qué dejó de venderse algo a media noche.
Sirve para responder preguntas concretas —«este plato salió dos veces», «¿por qué se desactivó este producto?»— y para formar al equipo con hechos en lugar de con impresiones. Es específica de cocina: los descuentos, anulaciones y cobros tienen su propia auditoría de venta.
90 días gratis, sin tarjeta. Con un turno basta para saber si tu cocina quiere pantalla o prefiere seguir con papel.