Un restaurante presenta más impuestos de los que parece: IVA, retenciones de trabajadores y profesionales, alquiler, pago a cuenta de IRPF, operaciones con la UE y declaraciones anuales. La buena noticia es que casi todo sale de datos que tu TPV ya tiene. En esta guía verás qué modelos te tocan, cuándo vencen y por qué la diferencia entre preparar y presentar es la clave para no volver a vaciar una caja de zapatos llena de tickets cada trimestre.
Si tributas en estimación directa (lo habitual cuando facturas con tu TPV), tu calendario fiscal gira en torno a unos pocos modelos trimestrales y sus resúmenes anuales. No son tantos; lo que cuesta es reunir los datos y no equivocarse con los casos raros (la UE, el extranjero, las retenciones).
| Modelo | Qué declara | Cada |
|---|---|---|
| 303 | IVA: el que cobras a tus clientes menos el que soportas en tus compras. | Trimestre |
| 111 | Retenciones de IRPF de tus trabajadores (nóminas) y de profesionales (gestor, asesor…). | Trimestre |
| 115 | Retención del alquiler del local. | Trimestre |
| 130 | Pago a cuenta del IRPF: 20% de tus ingresos menos gastos (solo autónomos en estimación directa). | Trimestre |
| 349 | Compras y ventas con proveedores y clientes de la UE. | Trim./Mes |
| 347 | Proveedores con los que superas 3.005,06 € al año. | Año |
| 390 / 190 / 180 | Resúmenes anuales del IVA, del 111 y del 115. | Año |
Si eres sociedad (SL), el 130 no aplica: en su lugar va el Impuesto sobre Sociedades (modelos 200 y 202). Y si estás en módulos, el pago fraccionado se calcula distinto (modelo 131). Por eso el primer paso siempre es saber tu régimen — un buen sistema te enseña solo los modelos que te tocan y no te cuela uno que no es.
Las autoliquidaciones trimestrales siguen un patrón fácil de recordar: del 1 al 20 del mes siguiente al cierre del trimestre, salvo el cuarto, que se presenta en enero.
Los resúmenes anuales (390, 190, 180) se presentan en enero, y el 347 a finales de febrero. Cuando un plazo cae en fin de semana o festivo, se traslada al siguiente día hábil. Confirma siempre la fecha exacta con tu gestoría o en la sede de la AEAT.
El error más caro no es calcular mal, es olvidarse. Una presentación fuera de plazo lleva recargo automático. La mitad del valor de tener la fiscalidad dentro del TPV es, simplemente, que te avise del vencimiento a tiempo — por la app, por email y por WhatsApp.
Aquí está la distinción que evita disgustos. Preparar un modelo es calcular sus casillas a partir de tus datos. Presentarlo es enviarlo a Hacienda en tu nombre, algo que hace una gestoría con tu autorización. Un buen software prepara los borradores; nunca debería enviar nada a Hacienda por su cuenta.
El flujo sano es: el sistema reúne tus ventas y lee tus facturas, calcula cada borrador y te avisa; tu gestoría lo revisa, aplica criterio donde hace falta (porcentajes de deducción, amortizaciones, casos especiales) y lo presenta. Tú ves el estado de cada modelo —borrador, revisado, presentado— sin entrar en ninguna sede electrónica.
El IVA nacional es sencillo. Lo que hace perder horas a una gestoría —y donde más se equivoca quien lo hace a mano— son las operaciones de fuera:
Distinguir España, UE y fuera de la UE en cada línea de gasto es justo el tipo de tarea que una máquina hace bien y un humano, con prisa y a final de mes, mal.
Como el TPV ya tiene tus ventas (con VeriFactu) y tus ingresos fuera del TPV (Glovo, Uber, catering), el IVA repercutido sale solo. Los gastos los subes como foto o PDF y los leemos con IA: proveedor, NIF, base, IVA, retención y zona. A partir de ahí, Mesero prepara los borradores de todos los modelos y los deja listos para que tu gestoría —la tuya de siempre, o una que te conectamos— los revise y los presente.
Y porque el software hace el trabajo pesado, la gestoría sale a un precio transparente en lugar de la minuta opaca de toda la vida. Te lo contamos en detalle en la página de Gestoría.
Este artículo es informativo y no sustituye al asesoramiento de un profesional. Los plazos y el tratamiento de cada operación deben confirmarse con tu gestoría o con la AEAT para tu caso concreto.
Mira cómo Mesero prepara tus modelos solo y una gestoría los revisa y los presenta — con precios claros desde el primer minuto.